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florperezglez

AL OTRO LADO DEL RÍO

 

Ahora que vuelvo estar aquí,

 

Al otro lado del río.

 

Entre papeles,

 

Entre letras,

 

Entre suspiros.

 

Entre rosas tempranas,

 

Entre lajas,

 

Entre el azufre amarillo.

 

Entre la flor de la jara,

 

Entre romero florecido.

 

Entre paz,

 

Entre calma,

 

Entre olivos.

 

Entre ojos que miran,

 

Entre silencio encendido.

 

Entre pensamientos celestes,

 

Entre laúdes,

 

Entre salmos,

 

Entre misas de domingos.

 

Entre campos,

 

Entre tierra,

 

Entre minas,

 

Entre el río Tinto.

 

Entre miradas que se acaban,

 

Entre recuerdos,

 

Entre olvido.

 

Ahora que vuelvo a estar aquí,

 

Al otro lado del río.

LAS TELAS DEL OLVIDO

 

En esos años que cabalgué,

 

En las telas del olvido.

 

Dulce beso,

 

Camino de espinos.

 

Y al llegar a la orilla del río,

 

Los juncos me abrieron las puertas,

 

Esas que serían mi destino.

 

Las piedras lisas,

 

El olor del romero recién florecido.

 

Y la voz que se perdía por el horizonte,

 

Entre el crepúsculo y el frío.

 

¿Dónde andará aquel caballo

 

Que sentía como mío?

 

Ese, que a su lomo,

 

Medio mundo había recorrido.

 

Esos años fueron valiosos,

 

De tesoros escondidos,

 

De prados de verde hierba,

 

De colores,

 

El cielo ensombrecido.

 

Llevo cabalgando años,

 Por las telas del olvido.

SOY YO

 

Soy yo, sí, la de siempre.

 

Esa que sueña con altas almenas

 

A pies del río.

 

Esa que mira a través de los cristales,

 

El vino fino de la vida.

 

Aquella que te quería,

 

Que con palabras bonitas,

 

Construía paredes para escalar en la tarde.

 

Soy yo, sí,

 

Esa que quedaba eclipsada ante tus ojos verdes.

 

Aquella que con el frío ardía,

 

Pegada a tus paredes.

 

Esa que hacia, por ti, locuras,

 

En la noche,

 

En el día.

 

Aquella que te cantaba poemas

 

De Neruda,

 

De Salinas,…

  

Soy yo, sí, la de siempre,

PRISIONERA DE TUS BESOS

 

Comencé a llorar porque no tenía otra cosa que hacer,

 

Me acordaba de cosas que dan pena.

 

Recordaba cosas buenas y bonitas del ayer,

 

Y me di cuenta que las arrastro como cadenas.

  

Nunca pensé ser presa de tu corazón,

 

Con barrotes de hierro y trabas en los pies.

 

Esposas en las manos con o sin razón,

 

Y una venda en los ojos para no ver.

  

Fui prisionera de tus besos,

 

Y por tenerte a mi lado maté.

 

Prefiero hoy besar los huesos,

 Que volverte a tener.    

Quiero ser la muerte en vida,

 

Para que me puedas ver;

 

Y al señalar con tu dedo digas:

 

“yo maté a esa mujer”.


 

 

SI CREES

 

Si crees que la guerra ha terminado,

 

Porque has dicho mentiras a placer;

 

Y eso no se debe hacer,

 

Conmigo creo que te has equivocado.

  

No soy persona de armas tomar,

 

Prefiero una bandera blanca de la paz.

 

Pero sino dejas pronto de hablar,

 

Entonces seré yo la que comience a luchar.

  

He sido bastante respetuosa con mi marcha,

 

He dejado tu camino libre para que puedas hacer.

 

Pero mi nombre no lo mancha,

 

Ni la persona que más amé.

 

CUANDO DESPIERTO A TU LADO

 

Que me gusta verte sonreír,

 

Cuando despierto a tu lado.

 

Es magia,

 

Es encanto,

 

Es vida dentro de la vida.

 

Es como coger el sol entre las manos,

 

Y ponerlo sobre jardines vírgenes.

 

Me envuelve la tranquilidad,

 

De saber,

 

De sentir que te tengo tan cerca,

 

Que solo con mover la mano te puedo tocar.

 

Y las primeras palabras del día son para mí.

 

Mis oídos se ensalzan,

 

Mi corazón galopa con fuerza.

 

Porque son como laúdes matutinos,

 

Que recrean al rey de la creación.

 

Así me quedaría toda la vida,

 

Pegada a ti, como la mala hierba,

 

Enredarme como la hiedra,

 

A tu cintura,

 A tu cuerpo.

HOY, MAÑANA Y SIEMPRE

 

Si me dices hoy,

 

En esta copa que empuño en mi mano,

 

En esta que alzo sobre el perfil de la vida.

 

Fluye alegría,

 

Porque hoy es patente,

 

Porque hoy es vida.

 

Y si la vivo contigo,

 

Bendita fortuna mía.

 

Si me dices mañana,

 

¡Como me llena de vida!

 

Si escucho que es para siempre,

 

Mi futuro se adivina.

 

Porque quiero estar contigo,

 

Hasta la llamada divina.

 

Y este hoy que tengo a tu lado,

 

Es el mañana que Dios nos brinda,

 

Quiero que sea un siempre,

  ¡Que bonita condena mía!

PERDERME

 

Perder,

 

Perderme,

 

Perderse.

 

En el infierno de tu cuerpo y tus labios.

 

Perder la consciencia ante tus ojos desnudos,

 

Y ofrecer la pradera verde,

 

Para voltear las manos hasta llegar a la cumbre.

 

Perderme ante cuerpo.

 

Delicioso manjar para necios.

 

Perdiéndose en la exquisitez de la vida de muertos.

 

Perderse entre tu cabello suave,

 

Enredado como buganvilla entre una reja de hierro,

 

Con barrotes salados,

 

Los de otros tiempos.

 

Perdí,

 

Pierdo,

 

Perderé.

 

La conciencia,

 

Tu cuerpo,

 

Tu cabello…

 

Que es más amargo que el recuerdo.

 Por eso hoy recordé.