AYER
Ayer, cuando éramos dos,
No mirábamos la luna con recelo.
Buscábamos la oscuridad,
Para que volaran nuestros sentimientos.
Hoy, al marcharse el alma del cuerpo,
No vemos más,
Que lo que tenemos al lado.
Todo quedo muerto.
Ayer,
Cuando te buscaba en el mar sereno.
Surcaba las aguas,
Para ir a tu encuentro.
Ayer, cuando me querías,
Te esperaba en la linde del huerto.
Con agua fresca,
Con la flor del brezo.
Ayer, cuando dijimos adiós en silencio,
No se movió una sola hoja,
Y el mar,
Se convirtió en desierto.