ENTERRAR LA PAZ
Enterramos la paz,
Para luchar en la guerra.
Nos fuimos sin el geranio en la mano,
Sin las risas,
Sin, a penas, mediar palabra.
Abrimos nuestros ojos,
Para ir a la trinchera.
Tú, a la de tu isla,
Yo, a la de mi tierra.
Y de allí, con balas de palabras,
Heridas quedaron abiertas.
Ni con el paso de los años,
Ni cuando la muerte venga,
Será incapaz de sanarla,
Porque aquellas balas no eran buenas.
¡Mira que enterrar la paz,
Para que viva la guerra!